Con la victoria de este domingo, Bolt superó a la leyenda estadounidense Carl Lewis como el atleta con más medallas obtenidas en la historia, con 11.


Gracias a un tiempo de 9.79 segundos el velocista jamaiquino Usain Bolt se coronó como el campeón de la prueba reina del atletismo, los cien metros planos, en el Mundial de Atletismo que se disputa en Pekín, China.
A pesar de los rumores que afirmaban del bajo estado de forma de Bolt y la factible victoria del corredor estadounidense Justin Gatlin, el actual campeón olímpico superó por una centésima de segundo a éste y dejó así claro que, a pesar de sus 29 años de edad, sigue siendo el hombre más rápido del planeta.
Pero las circunstancias no eran nada alentadoras para Bolt. Una lesión en su pierna izquierda le obligó a renunciar a las competencias de París y Lausana. El galeno que lo revisó explicó que «tenía la articulación sacro-ilíaca bloqueada». A pesar de los malos pronósticos, Bolt se recuperó y metió el pasado 24 de julio, en Londres, una marca de 9.87 que demostró que ya había vuelto a estar en ritmo.
Pese a su recuperación, el mejor tiempo de este año para Bolt había sido de 9.87, mientras que Gatlin había obtenido un 9.74 que lo ponía como favorito para la prueba; además, en las semifinales mundialistas, el jamaiquino había tenido una paupérrima actuación en la que terminó clasificando a la final con un tiempo poco alentador de 9.96.
Por si fuera poco, Gatlin había marcado un tiempo de 9.77 en las semifinales, lo que lo situaba a 19 centésimas de Bolt. Por este motivo, la preocupación se lograba reflejar en el rostro de Bolt instantes previos a la carrera, el cual contrastaba con la sonrisa siempre constante en las pruebas del corredor.