La reforma a la Ley 84 de 1989, la penalización del maltrato a los animales y la erradicación de toda forma de abuso o maltrato ocasionado a las vidas de los animales son algunas de las exigencias de los animalistas.


“Somos la voz de los que no tienen voz: somos la voz de los animales y tortura, tortura, no es arte ni cultura” fueron algunos de los mensajes que repitieron una y otra vez las cerca de 4.000 personas que asistieron a la marcha contra el maltrato a los animales, organizada por la Fundación Orca, que se realizó en la mañana de este domingo 8 de febrero en Medellín.
La reforma a la Ley 84, por la cual se adoptó el Estatuto Nacional de Protección de los Animales, es una de las principales peticiones de los animalistas y defensores de los derechos de los animales, quienes piden acabar con las corridas de toros, las corralejas, peleas de animales, coches de caballos y todas aquellas actividades donde se atente contra su integridad.
Hechos recientes como que la Corte Constitucional autorizó el regreso de corridas a Bogotá, el levantamiento de la suspensión del científico Patarroyo para usar monos en investigación, el maltrato a gatos que fueron quemados vivos en un barrio de Bucaramanga, el abandono y hacinamiento en un albergue de perros en esta misma ciudad, el cruel asesinato de un toro en las corralejas de Turbaco y un caballo descuartizado cuando estaba vivo en Corralejas de Buenavista-Sucre, son razones de peso que expone la Fundación Orca para la marcha que se realizó este domingo.


Lina Marcela Díaz, directora de la Fundación Orca, explicó que una de las exigencias es la reforma a la Ley 84 de 1989, “para que nuestras leyes no protejan los espectáculos crueles con animales y se establezcan sanciones realmente coherentes con el crimen del maltrato a los animales”, posición que comparten quienes salieron a marchar por cuarta año, junto a esta fundación.
Aunque una de las principales recomendaciones de los organizadores para quienes asistieran a la marcha fue hacerlo sin animales de compañía y mucho menos silvestres, los caninos tuvieron amplia representación durante el recorrido que inició en el parque de las Banderas, en el Atanasio Girardot y finalizó al frente del Centro de Espectáculos La Macarena, uno de los lugares donde Según Marcela Díaz, más se maltrata a los animales.



