El Senado tomó esta decisión tras varias críticas que ha recibido Rousseff en los últimos años.


Este jueves, 12 de mayo, el Senado brasileño aprobó la destitución o “impeachment” de la presidenta Dilma Rousseff de su cargo, en una sesión plenaria que duró 21 horas ininterrumpidas desde las 10:00 a.m del miércoles y hasta las 7:00 a.m. de hoy.
55 senadores estuvieron a favor y otros 22 en contra de esta decisión. A pesar de las opiniones encontradas, Dilma Rousseff recibió esta mañana la notificación oficial de su salida de la presidencia del país carioca y saldrá por la puerta principal del palacio presidencial (Planalto) como sinónimo de que obedece la decisión, aunque no está de acuerdo.
El presidente del Senado del país, Renan Calheiros, leyó un aparte del documento que le fue entregado a Rousseff y en este se estipula lo siguiente: «Señora Presidenta, se le hace saber por medio de esta notificación que a partir de ahora queda suspendida de su cargo (…) con derecho a la residencia oficial, seguridad, servicio médico y transporte aéreo y terrestre».
Rousseff ahora ocupará el cargo de presidenta espectral, que quiere decir una figura representante en la presidencia, sin ningún poder de decisión temporalmente; tendrá sólo la mitad de su salario, sus beneficios serán reducidos al mínimo y se le permitirá alojarse en su residencia oficial (Palacio de la Alborada).
Cabe resaltar que son muchos los que están en contra de esta decisión, pues más del 50% de la población apoya a esta presidenta, a pesar de las dudas que han surgido tras las acusaciones de corrupción en su periodo presidencial.
Así las cosas, Michel Temer, el vicepresidente de ese país y quien también es líder del Partido Democrático do Movimento Brasileiro (PMDB), será quién asumirá inmediatamente la presidencia del Estado, después de la salida de Rousseff.