Quienes fueran los cabecillas de las autodefensas, manifestaron temer por su seguridad una vez queden libres.


Internos de la Cárcel de Máxima Seguridad en Itagüí, sur del Valle de Aburrá, ex jefes paramilitares hicieron un llamado a las autoridades para que les brinden garantías en seguridad y oportunidad laboral una vez terminen de pagar su condena.
Según expresó uno de los desmovilizados y que paga su condena en ese centro carcelario, «en el país se han asesinado a más de 5 mil desmovilizados, eso se trata ya de un genocidio y nadie dice nada».
El temor manifiesto de los reclusos, aumentó con la muerte de alias «Sancocho», ex jefe del Bloque Calima de las Autodefensas, quién fue asesinado junto a otras dos personas el pasado 6 de junio en el barrio Moravia de Medellín.
Los desmovilizados indicaron que no existen garantías con las personas que se acogieron a la Ley de Justicia y Paz, además de señalar que sus garantías laborales también son vulneradas.
Hasta el momento, las autoridades no se han manifestado con respecto a las declaraciones hechas desde la Cárcel de Itagüí.