El vehículo está siendo conducido en las calles de la ciudad de Mountain Dew, Estados Unidos.


El coche autónomo de Google sigue mostrando sus atractivos, conforme pasan las pruebas para lanzar a este vehículo en las calles de las principales ciudades del mundo, pues bien, esta vez muestra que es fácil detectar cuando hay niños adelante y como lo soluciona este vehículo.
Los desarrolladores de este vehículo le están “enseñando” a los vehículos para que se comporten como debe ser cuando un niño actúa impredeciblemente y puedan ocasionar un accidente, panorama que debe evitar a toda costa estos coches.
“Enseñamos a nuestros coches para conducir con más cautela en torno a los niños. Cuando nuestros sensores detectan hijos, disfrazados o no, en las proximidades, nuestro software entiende que pueden comportarse de manera diferente”, explican los responsables de este desarrollo en su cuenta de Google +.
Aunque no ha trascendido mucho esta afirmación, Google ha dado a entender que el coche fue puesto a prueba por niños disfrazados, quienes al parecer, pasaban por delante del vehículo, ante la atenta mirada de un personal de seguridad en el vehículo.